Alcalde y Directores de Cultura y Patrimonio municipales presentan equipo de restauradores para la Tercera Etapa Mural ‘Principio y Fin’ de Julio Escamez
Profesionales especialistas estarán trabajando entre julio y diciembre del 2026, con proyección a diciembre del próximo año en el histórico Mural
En el marco del trabajo que realiza la Unidad de Patrimonio de la Municipalidad de Chillán (UPA), en lo que tiene relación con la preservación y rescate de obras, es que se dispuso del trabajo en la Tercera Etapa de restauración y cuidado del Mural ‘Principio y Fin’ de Julio Escámez. El objetivo inicialmente es develar el área del mural que comprende la sala del Concejo Municipal, con proyección de entrega de obras en diciembre del 2027. Hay que destacar que este trabajo, es gracias a las gestiones y aporte financiero del Municipio de Chillán.
Es por eso que, al equipo de la UPA, se suman cuatro personas con perfiles especializados en conservación y restauración pictórica en Chile, y que estarán trabajando entre julio y diciembre del 2026, con proyección a diciembre del próximo año en el histórico Mural. Cabe destacar, que el mural es Monumento Nacional desde el año 2025.
Historia
Los murales Principio y Fin, del artista Julio Escámez, se emplazan en el Salón de Honor del Edificio Consistorial de la Ilustre Municipalidad de Chillán, Región de Ñuble, formando parte de un conjunto arquitectónico construido en la década de 1940 que incluye el Teatro Municipal y otros edificios públicos de relevancia urbana.
Realizados entre 1970 y 1972, estos murales se insertan en el movimiento muralista latinoamericano de la segunda mitad del siglo XX, caracterizado por grandes composiciones de fuerte carga simbólica, vinculadas a problemáticas sociales, políticas y laborales. En este contexto, la obra constituye una alegoría visual de la lucha social, representando las condiciones de vida de trabajadores y campesinos, la opresión ejercida por las clases dominantes y, finalmente, la posibilidad de transformación social a través de la organización y la unidad.
La obra adquiere especial relevancia al corresponder a la última creación realizada por Julio Escámez en Chile antes de su exilio en 1974, tras el cual desarrolló su carrera en Costa Rica. Posteriormente al golpe de Estado de 1973, los murales fueron censurados y cubiertos, permaneciendo ocultos por más de cinco décadas, hasta su redescubrimiento en 2021 en el marco de un proceso de investigación patrimonial impulsado por la Municipalidad de Chillán, con apoyo de instituciones especializadas.
Desde el punto de vista material, los murales están ejecutados sobre una estructura de hormigón armado y distribuidos en dos paños de gran formato dentro del Salón de Honor, aprovechando su espacialidad de doble altura. Destaca el uso de la técnica de veladuras mediante capas de acrílico, lo que permite generar efectos de luz, profundidad y dinamismo en la composición.
El valor patrimonial de los murales radica en su relevancia artística e histórica, al constituir una obra representativa del muralismo chileno y latinoamericano, así como un testimonio material del contexto político y social de la época. Asimismo, su ocultamiento y posterior hallazgo dan cuenta de los procesos de censura y transformación cultural vividos en el país, consolidándolos como un importante referente de memoria, arte público y reflexión histórica.
El equipo que se integra al trabajo está compuesto por Elvira Fuchslocher Courard, quien es la profesional del equipo de restauración; Licenciada en Artes visuales con título en producción visual de la Universidad de Concepción con Magíster en conservación y restauración de objetos y entorno patrimonial de la Universidad Finis Terrae.
Juan Emilio Álvarez Figueroa: Licenciado en Artes visuales de la Universidad Diego Portales con postítulo en Restauración Cultural mueble de la Universidad de Chile.
María Paz Moreno González: Licenciada en Arte con mención en pintura y restauración de la Pontificia Universidad Católica de Chile.
Patricio Peña; restaurador especialista en pintura mural de formación autodidacta. Con vasta experiencia en la conservación e intervención de murales de David Alfaro Siqueiros y Javier Guerrero.
Hay que señalar que los profesionales pasaron por un proceso de postulación a una oferta laboral publicada en el mes abril por la municipalidad de Chillán que según bases técnicas exigía formaciones académicas, experiencia en el área y una prueba práctica para finalistas.
