Balsa Cerro Negro abre sus compuertas al pasado en el día del patrimonio en ñuble
Más de un siglo uniendo comunidades, la histórica embarcación del río Itata que se encuentra bajo administración de la Dirección de Vialidad del Ministerio de Obras Públicas de Ñuble, será protagonista de una jornada patrimonial imperdible este domingo 26 de mayo
Este domingo 26 de mayo, en el marco del Día del Patrimonio Cultural, la Dirección Regional de Vialidad del Ministerio de Obras Públicas de Ñuble, invita a la comunidad a visitar la emblemática Balsa Cerro Negro, una pieza viva del patrimonio fluvial chileno que ha sido testigo del desarrollo social, cultural y económico de la región.
Instalada originalmente en 1906, esta balsa –también conocida como Balsa Santa Clara– fue durante décadas el único medio de conexión directa entre las localidades de Cerro Negro (comuna de Quillón) y Santa Clara (comuna de Bulnes), facilitando el cruce del río Itata para peatones y vehículos.
‘La Balsa Cerro Negro es más que una embarcación, es una memoria flotante que ha unido generaciones enteras. Su valor patrimonial es importante para nuestra región al dar conectividad vial a dos comunas’, afirmó Freddy Jelves, seremi de Obras Públicas de Ñuble, quien invitó a la comunidad a conocer esta balsa.
Antes de su existencia, los pobladores se enfrentaban a peligrosos cruces en un cajón colgado de un cable de acero, una práctica riesgosa pero necesaria para trasladar víveres y acceder a servicios básicos. En sus inicios, la balsa era una estructura de madera operada por un balsero local mediante un cable guía, método heredado desde tiempos coloniales.
A partir de 1920, la gestión del servicio pasó a manos del Ministerio de Obras Públicas, consolidando su operación como parte esencial de la conectividad rural en la zona. ‘La actual balsa metálica fue construida en 1995 en Valdivia por el contratista naval Daniel Cárcamo y puesta en servicio en 1996. De color naranjo y con una capacidad de carga de 8 toneladas, sigue operando sin motor, aprovechando la corriente del río y un sistema de guinches manuales, bajo la operación de funcionarios de la Dirección de Vialidad’, explicó Oliver Morales, director regional de Vialidad.
‘Invitamos a toda la comunidad a reencontrarse con esta joya de la ingeniería popular. La balsa es testimonio del esfuerzo colectivo por conectar personas en territorios apartados’, señaló Freddy Jelves, seremi de Obras Públicas de Ñuble.
En los últimos años, se han realizado importantes obras para mejorar la conectividad del sector, como la pavimentación de la ruta N-884 hasta el acceso a la balsa por el lado de Bulnes, y actualmente se inició el estudio de impacto ambiental, paso obligado que debe dar Vialidad, para avanzar hacia la instalación de un puente mecano de doble vía aguas más debajo de donde se ubica la actual balsa.
La Balsa Cerro Negro se encuentra en el kilómetro 7,2 de la ruta N-884, entre Santa Clara y Cerro Negro, aguas arriba del puente El Roble. Durante la jornada patrimonial, los asistentes podrán conocer el funcionamiento de la balsa, dialogar con balseros y conocer más de su funcionamiento, que va de lunes a domingo.
Entre los balseros destacan Eduardo González, quien dedicó más de 30 años a esta labor, Carlos Lagos y Blas Rodríguez, este último, balsero desde 1996 y actualmente se desempeña como encargado del equipo, que hoy lo componen Luis Solís, balsero con mayor antigüedad; Gerardo Muñoz y Hernán Correa, quienes llevan tres años.
‘Este es un trabajo hermoso que muy poca gente tiene el privilegio de realizar, ya que éste se realiza en forma manual. Nosotros logramos dar conectividad a la comuna de Quillón y Bulnes a través del río Itata y este domingo nos gustaría que viniera la gente a conocerla y saber de qué se trata la balsa en el día del patrimonio’, invitó Hernán Correa, balsero.
