Día Mundial contra la Hepatitis: SSÑ llama a prevenir, detectar y tratar oportunamente la enfermedad
La institución recalcó que reconocer los factores de riesgo, consultar oportunamente y acceder a los exámenes resulta fundamental para evitar complicaciones
Este 28 de julio se conmemora el Día Mundial contra la Hepatitis, con el objetivo de generar conciencia sobre las hepatitis virales que consisten en una inflamación del hígado que puede causar patologías hepáticas graves y cáncer de hígado. Bajo el lema ‘Hepatitis: derribemos las barreras’, se realiza el llamado a eliminar los obstáculos que separan a las personas de los servicios que pueden salvar sus vidas.
Actualmente, aunque las herramientas necesarias para eliminarla ya existen, continúa siendo una importante causa de enfermedades y muertes prevenibles en todo el mundo. Las vacunas, los diagnósticos y los tratamientos curativos para la hepatitis C y las terapias de por vida para la hepatitis B pueden evitar infecciones, salvar vidas, reducir el cáncer de hígado y la cirrosis.
La Directora (s) del SSÑ, Marianela Sandoval Bustos, reforzó el llamado a no esperar la aparición de síntomas para consultar. ‘Queremos contribuir a dejar de creer que, al sentirse bien, no existe riesgo. Las hepatitis B y C pueden mantenerse silenciosas durante mucho tiempo, por lo que es fundamental conocer los antecedentes personales, solicitar orientación y realizarse los exámenes cuando corresponda. Como Red Asistencial, contamos con mecanismos para avanzar desde la sospecha y el diagnóstico hasta el control y tratamiento de las personas’, señaló.
Medidas de prevención
En Chile, los tipos más frecuentes son las Hepatitis A, B y C. La primera se transmite principalmente mediante el consumo de agua o alimentos contaminados y por una higiene deficiente de manos, mientras que las B y C pueden adquirirse por contacto con sangre u otros fluidos corporales infectados. Asimismo, la B puede transmitirse durante las relaciones sexuales y de la madre al hijo o hija durante el parto.
El lavado frecuente de manos, junto al consumo de agua segura y la adecuada manipulación de los alimentos, son medidas esenciales para prevenir la hepatitis A. Para disminuir el riesgo de las hepatitis B y C se recomienda utilizar preservativo, no compartir agujas ni artículos personales que puedan contener restos de sangre y verificar que los tatuajes, piercings y otros procedimientos invasivos sean efectuados en establecimientos autorizados por la SEREMI de Salud.
La Encargada de Enfermedades Transmisibles del SSÑ, Cecilia Garrido Flores, explicó que ‘la prevención parte con decisiones cotidianas y el acceso a información confiable. Recordar que la vacunación contra la hepatitis B forma parte del Programa Nacional de Inmunizaciones y constituye una herramienta fundamental para proteger la salud desde los primeros días de vida. De igual manera, los mayores de 45 años deberían consultar sobre la realización del examen para detectar hepatitis C al menos una vez en la vida. De igual manera, los mayores de 45 años deberían consultar sobre la realización del examen para detectar hepatitis C al menos una vez en la vida. Además, deben solicitar orientación las personas que recibieron una transfusión de sangre o un trasplante de órganos antes de 1996, han utilizado drogas inyectables, están en tratamiento de hemodiálisis, han estado en contacto con sangre potencialmente infectada o presentan alteraciones persistentes en sus exámenes hepáticos’.
‘La hepatitis C puede ser detectada mediante un examen de sangre y actualmente cuenta con tratamientos orales altamente efectivos. Por ello, identificarla tempranamente permite iniciar la atención, evitar que el daño hepático continúe avanzando y mejorar significativamente el pronóstico de las personas. Asimismo, el Hospital Clínico Herminda Martín cuenta con un policlínico especializado para la atención de personas con las tipo B y C, con disponibilidad de horas de atención de profesionales de enfermería y médico especialista’, enfatizó la profesional.
Signos que requieren atención
Aunque muchas personas no presentan manifestaciones, algunos signos de alerta son cansancio intenso o persistente, pérdida del apetito, náuseas, vómitos, dolor abdominal, orina oscura y coloración amarillenta de la piel o de la parte blanca de los ojos, conocida como ictericia. En el caso de las mujeres embarazadas, la asistencia regular a los controles prenatales y la realización de los exámenes indicados permiten detectar oportunamente una eventual infección por hepatitis B y activar las medidas necesarias para disminuir el riesgo de transmisión al recién nacido.
Finalmente, hay que recordar que las hepatitis crónicas B y C se encuentran incorporadas a las Garantías Explícitas en Salud (GES), que contemplan prestaciones para su diagnóstico, tratamiento y seguimiento, de acuerdo con los criterios clínicos establecidos.
