Didepro devuelve la esperanza a vecina de Nevados de Chillán
Caso de vecina gestionado por concejalas permitió disponer de elementos de trabajo para emprendimiento
‘Tuve un asalto, y me dieron ocho puñaladas en la espalda. Gracias a Dios estoy viva’, relató Marisol Vera Miranda, una vecina de villa Nevados de Chillán que la vida vuelve a sonreírle gracias al apoyo de concejalas y del equipo de la dirección municipal de Desarrollo Económico y Productivo (Didepro) de la municipalidad chillaneja.
La vecina que presenta una discapacidad recibió un horno y una amasadora que la ayudará con su emprendimiento en panificación y pastelería.
‘Mi sueldo es poco por eso hacía muchas cosas y pan amasado, pero mi horno se me fundió’, comentó Marisol Vera quien enviudó hace 12 años, luego perdió a sus padres y ha tenido que salir adelante para ayudar a sus hijas y nietos.
El director de Didepro, Renato Segura, comentó que esta acción municipal es parte de la labor que permite a las personas con intenciones de emprender recibir este tipo de apoyo.
‘Este es uno de los casos, aunque no es el primero, en el cual buscamos la forma de contribuir a fortalecer ese emprendimiento. Estamos felices con la gente de Fomento Productivo de nuestra dirección, haber logrado conseguir este elemento fundamental’, sostuvo.
Para la concejala Brígida Hormazábal esta ayuda es el reflejo de un trabajo en equipo.
‘Supe todo su drama y empezamos a tocar puertas. Y esas puertas se abrieron. Así que simplemente quiero agradecer a aquellos que escuchan y creen que el trabajo que estamos haciendo, en especial para que una persona como la vecina Marisol pueda avanzar y mejorar su calidad de vida’, sostuvo.
Por su parte, Marisol Vera reiteró su agradecimiento a las concejalas Brígida Hormazábal y Marina Crisóstomo, a los funcionarios de Didepro y a la asistente social de la dirección de Desarrollo Comunitario que hicieron posible esta ayuda.
‘Todos ellos me han ayudado harto a tirar para arriba y decir que se pueden lograr cosas y a tocar puertas. Si hay algunas que se cierran, hay otras que se abren’, afirmó la vecina.
