Gobernador Crisóstomo exige fondo extraordinario de reconstrucción de Ñuble: ‘El Gobierno central debe destinar ahora los recursos definitivos’
La autoridad regional recordó el recorte del 3 por ciento que La Moneda aplicó en marzo al Gobierno Regional para las emergencias, lo que significó un descuento de 2.572 millones de pesos. Afirmó que ese esfuerzo ha permitido financiar las primeras ayudas, pero advirtió que la reparación de la infraestructura y el salvataje agrícola, exigen un financiamiento nacional inmediato
Tras dos semanas continuas de intensas precipitaciones que han dejado graves secuelas en la Región de Ñuble, el Gobernador Regional, Óscar Crisóstomo, hizo un urgente llamado para garantizar un flujo de recursos extraordinarios de manera inmediata. La autoridad enfatizó la necesidad de contar con un fondo especial para el presente año y advirtió sobre la incertidumbre fiscal que existe respecto a los plazos de respuesta del nivel central, rechazando que la ayuda se postergue para el próximo ciclo presupuestario.
‘Nos preocupa mucho que se hable de recursos para el presupuesto 2027, cuando las cosas las tenemos que hacer ahora, este año, para no estar más complicados después. Es primera vez que observo que no hay una definición clara en términos de si vamos a contar con un presupuesto suficiente para abordar una catástrofe de estas características. Los gobiernos regionales carecen de los fondos suficientes para esto: nuestro presupuesto total es de 80 mil millones de pesos y esto se escapa a cualquier cifra que podamos manejar’, sostuvo Crisóstomo, remarcando que el 2 por ciento de emergencia regional es insuficiente para responder a obras de esta envergadura, especialmente en términos de reparación de caminos y puentes.
Al evaluar la magnitud del impacto en la zona, el Gobernador Crisóstomo explicó que la crisis abarca tres áreas prioritarias que requerirán un trabajo intensivo en la región: ‘Lo primero y más complejo va a ser la recuperación vial en caminos y puentes destruidos; lo segundo es la recuperación de cerca de 50 viviendas con daños totales y parciales; y lo tercero es el impacto directo en la economía agrícola. Hoy la lluvia no ha permitido sembrar cebada ni avena, y si las proyecciones meteorológicas se mantienen hasta octubre, esto no solo golpeará a nuestros agricultores, sino que repercutirá en la mesa y el bolsillo de todos los chilenos con un alza en el precio de los alimentos. Por eso necesitamos que los ministerios conversen y definamos un plan especial ahora’.
Rebaja 3 por ciento% de emergencia
En esa línea, la autoridad recordó que el pasado 20 de marzo el gobierno central aplicó una reducción del 3 por ciento al presupuesto de los Gobiernos Regionales, lo que significó un traspaso de más de 2.572 millones de pesos desde Ñuble al Fondo Nacional para la Emergencia. ‘Ese esfuerzo presupuestario que hicimos, ha permitido financiar las primeras ayudas a las personas y la reparación primaria de caminos, pero demuestra que requerimos con urgencia que el gobierno central destine ahora los recursos definitivos para reparar la infraestructura pública y apoyar al mundo productivo’, afirmó.
El escenario vial representa hoy el desafío más complejo de la crisis, con un catastro que ya registra cerca de 971 kilómetros de caminos afectados por socavones, puentes cortados y rutas rurales intransitables. Crisóstomo señaló que en las inundaciones del 2023 se debieron invertir 55 mil millones de pesos tras un evento de pocos días, mientras que el evento actual ya suma 14 días continuos de afectación. Ante esto, insistió en que se requiere un despliegue sin precedentes del Ministerio de Obras Públicas y una inyección directa de fondos a los municipios para devolver la conectividad a las comunidades aisladas.
A este cuadro se suma la preocupación por la agricultura local y su impacto en la economía familiar, debido a la imposibilidad de sembrar cultivos claves de la época como cebada y avena. Con proyecciones meteorológicas que prevén lluvias hasta octubre, el Gobernador solicitó una mesa de trabajo prioritaria con el Ministerio de Agricultura, advirtiendo que el problema escalará al resto del país.
‘El impacto de esto no se limita a nuestra región ni al apoyo que necesitan nuestros agricultores, sino que va a repercutir en la mesa de todos los chilenos con un alza en el precio de los alimentos. Queremos escuchar la certeza de que habrá un plan especial para resguardar la agricultura y la alimentación de Chile», concluyó la autoridad, aludiendo también a las cerca de 50 viviendas con daños totales y parciales que requerirán un plan coordinado de reconstrucción.
