Gremios de la salud y del sector público de Ñuble se declaran en alerta por eventuales recortes presupuestarios
Dirigentes de la Atención Primaria, la Mesa del Sector Público y la ANEF advirtieron que una eventual reducción de recursos para el sector salud podría afectar la continuidad de programas, la atención en zonas rurales y el funcionamiento de los establecimientos de salud de la región
Con una convocatoria que reunió a representantes de distintas asociaciones de funcionarios de la salud y del sector público, la Federación de Funcionarios de la Salud Municipalizada (AFUSAM) de Ñuble manifestó su preocupación por los eventuales recortes presupuestarios proyectados para el sector salud, asegurando que podrían comprometer el funcionamiento de la Atención Primaria y la ejecución de diversos programas en los próximos años.
La presidenta de AFUSAM Ñuble, Corina Merino, señaló que la organización se mantiene en estado de alerta debido a la posibilidad de una disminución de recursos para el área de la salud, lo que, según indicó, tendría un impacto directo en la atención de la población y en el funcionamiento de la red asistencial.
La dirigenta sostuvo que la situación resulta especialmente preocupante para Ñuble, considerando la próxima inauguración del nuevo Hospital Regional y las necesidades de financiamiento que demandará su funcionamiento. Asimismo, afirmó que el actual aporte per cápita destinado a la Atención Primaria resulta insuficiente para cubrir los costos reales de la prestación de servicios.
Durante la actividad, AFUSAM dio lectura a una declaración pública en la que advirtió que la Atención Primaria enfrenta un escenario complejo debido a la brecha existente entre el financiamiento requerido y los recursos que actualmente entrega el Estado. Según el gremio, esta situación genera sobrecarga en los equipos de salud, limita la capacidad de atención y obliga a los municipios a destinar recursos propios para mantener operativos los centros asistenciales.
La federación también expresó su inquietud por el impacto que una eventual reducción presupuestaria podría tener sobre más de 40 programas de salud, entre ellos Salud Mental, Fondo de Farmacia, Cuidados Paliativos y programas dirigidos a personas mayores, además de las dificultades que enfrentan las comunas rurales debido al aumento de los costos operacionales para mantener rondas médicas y garantizar el acceso a la atención en sectores apartados.
En representación de la Mesa del Sector Público, la coordinadora Lissette Luarte indicó que la preocupación trasciende al ámbito sanitario y podría extenderse a distintos servicios públicos durante la discusión de la Ley de Presupuestos del próximo año.
La dirigenta hizo un llamado a las autoridades y parlamentarios de la región para que, durante la tramitación del presupuesto nacional, prioricen los recursos destinados a áreas sensibles como salud y educación, especialmente considerando las necesidades de una región como Ñuble.
Por su parte, la presidenta de la ANEF Ñuble, Cesia Contreras, sostuvo que las consecuencias de los ajustes presupuestarios ya comienzan a evidenciarse en los servicios públicos. Según manifestó, el incremento del costo de vida y de los gastos operacionales ha encarecido la prestación de servicios, particularmente en sectores rurales, donde llevar atención de salud implica mayores costos que en años anteriores.
La dirigenta agregó que los gremios continuarán desarrollando gestiones con autoridades y parlamentarios para plantear sus inquietudes respecto al financiamiento del sector público y no descartó futuras movilizaciones si las conversaciones no logran resultados satisfactorios.
Finalmente, las organizaciones convocantes hicieron un llamado a la ciudadanía a mantenerse informada y respaldar la defensa de la salud pública, señalando que el fortalecimiento de la Atención Primaria constituye un elemento clave para garantizar el acceso oportuno y de calidad a la atención de miles de personas en la Región de Ñuble.
