Más de 1.150 personas afectadas y cinco viviendas destruidas deja sistema frontal en Ñuble
Gobernador Óscar Crisóstomo informó que las comunas más golpeadas son San Fabián, Chillán Viejo, Ñiquén, San Carlos y el Valle del Itata. La autoridad llamó a evitar desplazamientos ante el peak de precipitaciones previsto para la noche
El gobernador regional de Ñuble, Óscar Crisóstomo, entregó este sábado un nuevo balance de la emergencia provocada por el sistema frontal que afecta a la región, informando que hasta las 19:00 horas se registraban 1.150 personas afectadas, 172 damnificados y cinco viviendas completamente destruidas.
La autoridad señaló que equipos del Gobierno Regional se mantienen desplegados en las 21 comunas, coordinando acciones con alcaldes, municipios y organismos de emergencia para enfrentar las consecuencias de las intensas lluvias.
En materia de ayuda humanitaria, Crisóstomo informó que seis establecimientos educacionales funcionan actualmente como albergues, acogiendo a un total de 40 personas. Además, indicó que existen habitantes aislados debido a cortes de rutas y socavones que han interrumpido la conectividad en distintos sectores de la región.
Las comunas que presentan el mayor nivel de afectación son San Fabián, Chillán Viejo, Ñiquén, San Carlos y diversas localidades del Valle del Itata, donde los daños han aumentado con el transcurso de las horas producto de las persistentes precipitaciones.
El gobernador realizó un llamado a las empresas eléctricas a reforzar las labores de reposición del suministro, solicitando acelerar los trabajos para restablecer la energía, considerada fundamental para las tareas de emergencia y la atención de la población afectada.
Asimismo, advirtió que las condiciones meteorológicas podrían intensificarse durante la noche, especialmente en la precordillera, donde se pronostican entre 50 y 70 milímetros de precipitaciones, mientras que en el borde costero existe riesgo de trombas marinas.
Ante este escenario, Crisóstomo instó a la comunidad a evitar desplazamientos que no sean estrictamente necesarios, debido al riesgo de nuevos cortes de caminos, socavones, caída de árboles y otras situaciones que podrían poner en peligro la seguridad de las personas.
Las autoridades regionales continuarán monitoreando la evolución del sistema frontal y coordinando la respuesta de los equipos de emergencia para atender a las familias afectadas y restablecer la conectividad y los servicios básicos en los sectores más comprometidos.
