¿Podrías caer en una de estas estafas con IA? Las 5 trampas digitales que hoy son más difíciles de detectar
Voces clonadas, videos falsos de autoridades, tiendas online inexistentes y mensajes perfectamente escritos son parte de las nuevas estafas potenciadas por inteligencia artificial. Especialista de la Universidad Andrés Bello entrega las claves para reconocerlas y evitar convertirse en víctima
La inteligencia artificial ha revolucionado la forma en que trabajamos, estudiamos y nos comunicamos. Sin embargo, la misma tecnología que hoy facilita tareas cotidianas también está siendo utilizada por delincuentes para crear estafas cada vez más sofisticadas y difíciles de detectar.
El director del Magíster en Ciencia de Datos e Inteligencia Artificial e investigador del Instituto de Tecnología para la Innovación en Salud y Bienestar (ITiSB) de la Universidad Andrés Bello, Dr. Danilo Leal, advierte que hoy es posible generar en pocos minutos voces, fotografías, videos, sitios web e incluso conversaciones completamente falsas, capaces de engañar incluso a personas con experiencia digital.
‘La inteligencia artificial no es el problema. Lo preocupante es que hoy permite crear fraudes mucho más creíbles, rápidos y masivos. Un delincuente puede probar cientos de versiones de una estafa hasta encontrar la que resulte más convincente’, explica el académico.
Las cinco estafas con IA que hoy son más comunes
1. La llamada de un familiar… que nunca llamó
Una de las modalidades que más ha crecido es la clonación de voz. A partir de pequeños audios publicados en redes sociales, los estafadores pueden imitar la voz de un hijo, un hermano o incluso del jefe de una empresa.
Luego llega la llamada: un supuesto accidente, un robo o una emergencia que requiere una transferencia inmediata. ‘Una buena medida es acordar una palabra clave con la familia. Puede parecer exagerado, pero es una forma muy efectiva de verificar que realmente estamos hablando con la persona correcta’, recomienda el Dr. Leal.
2. Videos falsos que prometen ganancias rápidas
Otra modalidad corresponde a los deepfakes, videos creados con inteligencia artificial que muestran a autoridades, periodistas o figuras públicas promoviendo inversiones o negocios inexistentes.
En Chile ya han circulado registros manipulados de personajes conocidos ofreciendo plataformas fraudulentas. ‘Si una celebridad aparece prometiendo rentabilidades extraordinarias o dinero fácil, lo más probable es que se trate de un fraude. Las inversiones serias no funcionan de esa manera’, advierte.
3. Correos y mensajes que ya no tienen errores
Durante años, las faltas de ortografía eran una señal evidente de phishing. Hoy eso cambió. La inteligencia artificial permite redactar mensajes impecables, personalizados y con el lenguaje de bancos, empresas de transporte o servicios públicos. ‘El objetivo sigue siendo el mismo: conseguir que la persona haga clic en un enlace, entregue sus claves o descargue un archivo malicioso. Cambió la calidad del engaño, no su propósito’, explica.
4. Tiendas online que parecen reales
Fotografías perfectas, comentarios falsos, modelos generados por inteligencia artificial y sitios web con apariencia profesional forman parte de una nueva generación de tiendas fraudulentas. ‘Hoy una página puede verse completamente legítima y, aun así, ser falsa. Antes de comprar conviene revisar la identidad de la empresa, buscar opiniones reales y desconfiar de ofertas demasiado atractivas’ señala el especialista.
5. Empresas e instituciones completamente inventadas
La inteligencia artificial también facilita la suplantación de identidad de empresas reguladas mediante logos idénticos, ejecutivos ficticios, páginas web falsas y conversaciones por WhatsApp que parecen auténticas.
Estas estafas suelen ofrecer créditos, inversiones o solicitar pagos anticipados haciéndose pasar por instituciones conocidas.
La mejor defensa sigue siendo detenerse unos minutos
Para el Dr. Leal, la principal herramienta de protección no depende de la tecnología, sino del comportamiento de las personas. ‘La mejor defensa es incorporar una pausa antes de actuar. Si recibimos una llamada urgente, conviene cortar y confirmar por otro medio. Si nos ofrecen una inversión, verificar que la empresa exista y esté regulada. Y si un mensaje parece demasiado perfecto, recordar que hoy incluso la confianza puede ser generada por una máquina’, concluye.
