Quillón y Portezuelo obtienen los Sellos Fiestas de la Vendimia 2026 y fortalecen el estándar nacional del enoturismo
Corfo entregó los Sellos a 16 organizaciones de distintas regiones del país entre ellas Quillón y Portezuelo, que obtuvieron y renovaron este reconocimiento tras implementar el Manual de Buenas Prácticas
En una ceremonia realizada en el Museo Histórico Dominico, Enoturismo Chile de Corfo entregó los Sellos Fiestas de la Vendimia 2026 a 16 organizaciones de distintas regiones del país, entre ellas Quillón y Portezuelo, que obtuvieron y renovaron este reconocimiento tras implementar el Manual de Buenas Prácticas. En su segunda edición, la iniciativa consolida un estándar nacional orientado a fortalecer la calidad, la seguridad, la sostenibilidad y la identidad territorial de las fiestas de la vendimia, en una jornada que reunió a autoridades nacionales, regionales y locales, alcaldes, representantes de los gremios del turismo y del vino, además de los equipos organizadores de las vendimias distinguidas.
‘La entrega de estos sellos de vendimia refleja un trabajo consistente, sólido y sostenido en el tiempo. Aquí vemos algo que como país queremos seguir impulsando en distintos sectores productivos: la capacidad de unir los productos de Chile, nuestro estilo y nuestra identidad, con experiencias turísticas de calidad. En eso, el enoturismo ha sido pionero, porque ha entendido que contar con estándares claros marca la diferencia, fortalece la oferta y permite proyectar a Chile como un destino cada vez más competitivo’, indicó la Subsecretaria de Turismo, María Paz Lagos.
Diego Crisóstomo Mercado, director regional (s) de Sernatur Ñuble, destacó que ‘este reconocimiento para las Fiestas de la Vendimia de Portezuelo y Quillón es un orgullo para la Región de Ñuble y una muestra del trabajo conjunto que realizan los municipios, productores vitivinícolas, emprendedores y comunidades para ofrecer experiencias turísticas de calidad. La obtención y renovación de estos sellos fortalece el posicionamiento de Ñuble como un destino de enoturismo con identidad, poniendo en valor nuestro patrimonio vitivinícola, la cultura local y el compromiso con la sostenibilidad, elementos clave para seguir atrayendo visitantes durante todo el año’.
En este sentido, las cifras reflejan la magnitud que han alcanzado estas celebraciones dentro del calendario turístico nacional. Durante 2026 se informaron oficialmente 48 Fiestas de la Vendimia, que convocaron a 1,3 millones de asistentes en distintos valles del país. De ese universo, 822 mil personas participaron en las 16 vendimias reconocidas con el sello, equivalentes al 63,2 por ciento de la asistencia registrada, confirmando su consolidación como panoramas culturales, familiares y territoriales de alto atractivo.
En su segundo año de implementación, el proceso recibió 18 postulaciones y distinguió a 16 fiestas desde el Valle del Huasco hasta el Biobío. Ocho vendimias renovaron su sello -Casablanca, Isla de Maipo, Valle del Maipo, Colchagua, Universitaria Campus Colchagua, Marchigüe, Curicó y Portezuelo-, mientras que ocho nuevas celebraciones se incorporaron al reconocimiento: Valle del Huasco, Ovalle, Vendimia Fest, San Francisco de El Monte, San Fernando, Peralillo, Quillón y Millapoa. Este avance refleja la instalación de un estándar común en formatos diversos: grandes eventos urbanos, vendimias rurales, celebraciones patrimoniales, iniciativas universitarias y encuentros comunitarios.
Para el Gerente de Desarrollo Territorial de Corfo, Juan Francisco Montes, ‘este tipo de programas refleja el impacto real del desarrollo territorial con mirada de país. Al potenciar los valles vitivinícolas de Chile, a partir del desarrollo del enoturismo, no solo dinamizamos las economías locales, sino que fortalecemos la identidad y el turismo a nivel nacional. Desde Corfo entendemos que el desarrollo no es centralizado; por eso, impulsamos estas iniciativas que transforman el esfuerzo de cada región en un motor de valor, innovación y competitividad para todo el territorio chileno’.
Uno de los principales avances de esta segunda edición fue la consolidación del Manual de Buenas Prácticas como una herramienta concreta de mejora de gestión para las organizaciones del sector. El instrumento aumentó de 32 a 39 criterios de evaluación, organizados en seis ámbitos: planificación, seguridad, sostenibilidad, identidad territorial, promoción de la cultura vitivinícola, experiencia del visitante y difusión.
‘El Sello Fiestas de la Vendimia es mucho más que un reconocimiento: es una herramienta de gestión y mejora continua. Permite a las organizaciones planificarse, incorporar criterios técnicos y conocer cómo evalúa el público su experiencia, identificando oportunidades concretas para avanzar hacia vendimias más profesionales, sostenibles y conectadas con sus territorios. Este proceso refleja nuestro propósito como programa: elevar el estándar del sector y proyectar a Chile como un destino enoturístico con identidad, calidad y visión de futuro’, señaló Claudio Cilveti, Presidente de Enoturismo Chile.
