Turismo Social de Ñuble entra en su recta final con nuevos viajes durante las próximas semanas
Más de 3.300 vecinos y vecinas han participado en el programa FNDR de Turismo Social, iniciativa financiada por el Gobierno Regional de Ñuble y ejecutada por Sernatur, que busca democratizar el acceso al turismo para personas mayores de sectores rurales, personas cuidadoras y dirigentes sociales
El programa FNDR Turismo Social de la Región de Ñuble entra en su etapa final, con nuevos viajes programados para las próximas semanas, permitiendo que vecinos y vecinas de distintas comunas conozcan y disfruten algunos de los principales destinos turísticos de la región.
Durante esta semana, grupos provenientes de Quirihue, Ñiquén, San Carlos, San Fabián y Quillón recorrieron los destinos de San Fabián, Valle del Itata, Quillón y Cobquecura, participando en experiencias que combinan descanso, recreación, gastronomía, patrimonio y naturaleza.
La iniciativa, financiada por el Gobierno Regional de Ñuble y ejecutada por Sernatur, ha beneficiado hasta la fecha a 3.300 personas, contribuyendo a generar mayores oportunidades de acceso al turismo, especialmente para quienes, por distintas razones, cuentan con menos posibilidades de realizar este tipo de viajes.
El Gobernador regional, Óscar Crisóstomo Llanos, aseguró que ‘ya son más de 3.300 adultos mayores, personas cuidadoras y dirigentes sociales los que han podido recorrer y disfrutar de los destinos de Ñuble gracias al proyecto de Turismo Social que tenemos junto a Sernatur. Verlos disfrutar del Valle del Itata, Cobquecura, Quillón o Las Trancas nos demuestra que cuando la inversión pública tiene sentido social, transformamos la calidad de vida de nuestra gente y construimos una región más justa e integrada. Descentralizar también significa que nuestra propia comunidad conozca, disfrute y se enorgullezca de los atractivos de Ñuble, y ese es el compromiso con el que seguiremos trabajando hasta el último día de este programa’, puntualizó.
Fabiola Gutiérrez Parra, directora regional (s) de Sernatur Ñuble, destacó el impacto que ha tenido esta iniciativa en las comunidades de la región: ‘El Turismo Social nos permite acercar el turismo a las personas y comunidades que muchas veces tienen menos oportunidades de acceder a este tipo de experiencias. A través de estos viajes, no solo estamos facilitando que más vecinos y vecinas conozcan y disfruten los destinos de Ñuble, sino que también estamos generando espacios de encuentro, descanso y bienestar. Como Sernatur, valoramos especialmente el trabajo colaborativo que hemos desarrollado junto al Gobierno Regional, los municipios y las organizaciones sociales, porque ha sido fundamental para llegar a distintos territorios y hacer del turismo una experiencia más accesible e inclusiva para nuestra comunidad’.
Últimos viajes del programa
El cierre del actual ciclo del programa contempla nuevos viajes durante la primera y segunda semana de octubre. En esta etapa, grupos de San Ignacio visitarán el Valle del Itata, mientras que participantes de Ránquil, Trehuaco, Cobquecura y Coelemu tendrán como destino Quillón y Valle Las Trancas, respectivamente.
Los viajes contemplan una estadía de tres días y dos noches y cuentan con un subsidio del Gobierno Regional de Ñuble, que permite incorporar servicios de traslado, alimentación, alojamiento y excursiones, facilitando el acceso a una experiencia turística integral.
El programa está dirigido a personas mayores de sectores rurales, personas cuidadoras y dirigentes sociales, quienes pueden acceder a espacios de descanso, recreación y encuentro, al mismo tiempo que conocen y valoran los atractivos turísticos presentes en las distintas comunas de Ñuble.
Turismo como una oportunidad de encuentro
La ejecución del programa ha sido posible gracias al trabajo coordinado entre Sernatur, el Gobierno Regional, los municipios y las organizaciones sociales, cuya colaboración ha permitido acercar esta iniciativa a diferentes comunidades del territorio, especialmente a dirigentas y dirigentes vecinales; personas adultas mayores rurales y personas cuidadoras.
Más allá de conocer nuevos lugares, los viajes han generado espacios para compartir, fortalecer los vínculos comunitarios y desconectarse de las labores cotidianas, poniendo en valor el turismo como una herramienta que también contribuye al bienestar y la calidad de vida de las personas.
De esta manera, el programa FNDR de Turismo Social avanza hacia el cierre de su actual ciclo, consolidándose como una iniciativa que democratiza el acceso al turismo, fortalece la participación comunitaria y contribuye a que más personas puedan conocer, disfrutar y valorar los destinos de la Región de Ñuble.
